martes, 12 de mayo de 2015

Intentos de suicidio por acaso


Los padres de una alumna de 13 años han descubierto dos intentos de suicidio por parte de su hija a raíz de un presunto caso de acoso escolar.
Los hechos denunciados, tal y como consta en la declaración policial, tuvieron lugar en un conocido instituto de Educación Secundaria de la zona del Llevant.
En su escrito de denuncia los progenitores afirman: «Que hoy ha encontrado a su hija de 13 años llorando y le ha contado que, desde que empezó este curso escolar actual de primero de la ESO en el instituto (se omite el nombre del centro docente para proteger la posible identificación de los menores) una compañera de colegio –de 13 años– que vive cerca del instituto, al principio le enviaba whatsapps insultándola. Ahora cada día le insulta directamente, se mete con ella, la ningunea, cuenta mentiras sobre ella a las otras niñas para que también la humillen. Y también le ha dicho su hija que por dos veces a escondidas ha tomado medicamentos de su madre porque quería morirse, ya que no quería seguir viviendo así», concluye la madre en su relato ante la policía.
«Estamos viviendo una pesadilla. Quiero decir que estoy recibiendo todo el apoyo de las autoridades, de la Fiscalía de Menores y de la Guardia Civil, pero parece que al instituto no le ha gustado que interpusiera la denuncia. La directora dice que han hablado con los alumnos y que mi hija no sufre acoso, pero las pruebas presentadas, las conversaciones de móviles y los pantallazos de las amenazas e insultos ya están en poder de la policía. Me dicen que me salté el conducto reglamentario y que esto lo hubieran arreglado ellos», concluye María, la madre de la menor presuntamente acosada.
La víctima relató a los facultativos del Hospital de Manacor que al principio eran mensajes vía Whatsapp por parte de varios compañeros del colegio. Su madre los leyó y habló con los chicos, pero ahora vuelven a acosarla.
Capturas de pantalla del acoso:
 Acoso escolar en el Llevant
http://ultimahora.es/sucesos/ultimas/2015/04/24/150205/descubren-dos-intentos-suicidio-menor-acosada-instituto-del-llevant.html

lunes, 4 de mayo de 2015

10 claves para la protección de infancia y adolescentes en las TIC

1) Dejar de considerar a niños y adolescentes únicamente como víctimas pasivas de los riesgos de la Red y tomarlos como elementos activos.
Son agentes activos y forman parte del problema, porque en muchas ocasiones están ellos mismos también en su origen y, sobre todo, de la solución, puesto que pueden realizar extraordinarios aportes cuantitativos y cualitativos en las labores de sensibilización y formación al respecto (véase una experiencia en www.cibermanagers.com ).
2) Evolucionar desde las soluciones de urgencia basadas en el uso de las TIC por parte de los más pequeños hacia apuestas estratégicas para la vida digital.
En los momentos iniciales los niños usaban la Red mientras que ahora viven con naturalidad en ese entorno que es real, no virtual, pero digital. Por ello, además de promover el uso seguro y saludable de las TIC, es preciso el impulso de estrategias que conformen ciberciudadanos activos y responsables (ejemplos pueden ser www.netiquetate.com o www.internetamiga.com ).
3) Abandonar el abordaje basado en los ejes tecnológicos (Internet, telefonía celular, videojuegos) para centrarse en lo sustancial y transversal.
Con la convergencia de aplicaciones y dispositivos cada vez tiene menos sentido realizar un análisis separado, por ejemplo, de las adicciones o del ciberbullying en relación a un determinado canal o eje tecnológico. Es preciso, siguiendo el ejemplo, dejar de tomar la adicción a Internet como un problema y hablar, pongamos el caso, del reto que supone el uso abusivo de las redes sociales, al margen del dispositivo o contexto en el que se produzca. Otra cuestión diferente es que en las labores dirigidas a la ciudadanía sea preciso hablar de ejes concretos para un aprendizaje más significativo.
4) Apostar de manera sistemática y curricular por las tareas de sensibilización y formación desde edades tempranas, eludiendo las acciones esporádicas.
La velocidad con la que acontecen los cambios sociológicos y educativos ligados a las TIC nos ha llevado a la adopción de medidas puntuales, fraccionadas y aisladas. Es preciso, por la relevancia de la cuestión, realizar un esfuerzo de planificación y sistematización incluyendo de manera formal y regular en las aulas momentos para esta labor.
5) Incorporar a padres y madres al nuevo contexto digital para que comprendan y acompañen mejor la vida de sus hijos.
No es fácil abordar este aspecto por la enorme heterogeneidad de las situaciones y los perfiles que se pueden dar. Sin embargo, es preciso tener claro que la vida online de hijos e hijas es cada vez más intensa y se inicia a edades más tempranas y que únicamente desde una posición próxima a la misma podemos actuar con la diligencia y acierto deseable como padres y madres. Éstos deben ser capaces de tomar y adecuar sus propias decisiones en las labores de prevención, protección y educación, huyendo de la búsqueda de soluciones estandarizadas.
6) Dejar de presuponer que niños, niñas y adolescentes desean estar al margen de las acciones que en torno a su relación con las TIC emprendemos los adultos y permitirles y ayudarles a implicarse.
En demasiadas ocasiones se piensa que hijos e hijas desean mantener una relación con la tecnología al margen de los adultos de la familia y, por ello, no les damos la oportunidad de que compartan su vida y conocimientos digitales. Algunas veces es la propia inseguridad la que actúa de barrera y, en otras, la mera comodidad. Es necesario interpelarles, darles la oportunidad para acercarse, escucharles, incluirles para que nos incluyan.
7) Acortar los tiempos entre las labores de investigación y la aplicación de las conclusiones a las tareas de educación y prevención.
Día a día vemos la rapidez con la que evolucionan tecnologías, usos y costumbres en relación a las TIC. Es fundamental estudiar con rigor científico estos fenómenos (véase el proyecto europeo EUKids online o los estudios del Foro Generaciones Interactivas en Latinoamérica y España) pero no lo es menos actuar diligentemente para que los resultados de las investigaciones sirvan para ser aplicados antes de que cambie la realidad analizada. En este sentido también es importante coordinar estudios para obtener valor añadido de su planificación conjunta y complementaria, soportada en metodologías compatibles. Por último, los objetivos e hipótesis de las investigaciones emprendidas habrían de ser puestos de manera previa a disposición de las organizaciones que posteriormente van a utilizar los resultados finales en sus labores de prevención, de manera que les permita anticipar ciertas variables y acompasar sus acciones.
8) Se hace necesario compartir experiencias y recursos, comenzando por su registro previo y su caracterización y catalogación posterior.
Aunque existen distintas realidades en cada país (idiosincrasia, grado de desarrollo tecnológico, nivel socieconómico…) las diferencias en cuanto al uso de las TIC son cada vez menores. Siendo la Red el espacio global por excelencia donde no existen distancias ni limitaciones geográficas, es obvio que compartir y colaborar son dos de las opciones más adecuadas especialmente cuando hablamos de intervenciones online (véase el caso de www.cuidatuimagenonline.com).
9) Impulsar una más rápida adecuación de las leyes y los instrumentos de trabajo de la justicia
Los avances realizados en cuestiones relativas a la protección de datos personales, a la adecuación del código penal en relación al grooming o las voces que piden la figura del agente encubierto son primeros y tardíos pasos de un camino que se alarga por momentos y que, sin embargo, estamos obligados a acortar cuanto antes.
10) Insistir a la industria, a la oferta, para que adopte una mayor y más transparente implicación.
Las operadoras de telecomunicaciones, las redes sociales… tienen una responsabilidad que en muchas ocasiones no les es exigible por Ley. Las labores de autocontrol o regulación convenida y voluntaria se muestran escasas, insuficientes y demasiado etéreas. Sin su plena, constante y sincera colaboración no son posibles avances imprescindibles para la protección de la infancia y la adolescencia online.

martes, 21 de abril de 2015


TIC's, ciberacoso, adolescentes y relaciones de noviazgo



El acoso al adolescente más débil ha ocurrido en las aulas desde siempre. La violencia psicológica y los insultos contra los homosexuales, las mujeres, los discapacitados o, simplemente, contra aquellos a los que se percibe como raros, no son novedad en los centros educativos. Lo que sí que es nuevo es Internet y su reciente omnipresencia. En una década, el acoso se ha convertido en ciberacoso. Nacido hace una década, parasitando el reciente auge de Internet como medio de comunicación, el ciberacoso es ya un fenómeno internacional; mediante el cual los adolescentes escribían sus insultos y escribían nombres y números de teléfono para fastidiar a amigos y enemigos. El fenómeno del maltrato entre iguales, también conocido como «bullying», ha tenido una importante repercusión social y comienza a extenderse más allá del ámbito presencial a través de las tecnologías de la información y la comunicación, siendo denominado «cyberbullying» o ciberacoso (Avilés, Irurtia, GarcíaLopez & Caballo, 2011; Ortega, Calmaestra & MoraMerchán, 2008). El ciberacoso es un fenómeno de gran relevancia y con importantes riesgos para la salud de las víctimas (Ortega & al., 2008). Es peligroso, tanto a nivel físico como mental, ya que a diferencia del acoso que se hace en la vida real, la persecución puede continuar en casa o donde sea, a través de las tecnologías como ordenadores o móviles, así como el anonimato que facilita la Red, creando perfiles falsos, sin que la víctima de esos ataques sepa de dónde provienen en realidad, desorientándola y causándole aún más traumas y daños. Un caso muy habitual que vemos más es el acoso entre compañeros de colegios, a lo mejor una persona tiene sobrepeso o cualquier otro problema, y se les acosa mediante burlas colgando fotos en internet, enviándolas de un móvil a otro, etc.  Muchas veces los niños hacen cosas online que jamás harían en la vida real, y es un grave error creer que las cosas que se hacen mediante Internet no son tan dañinas como las que se hacen en el cara a cara.
Internet y las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) están teniendo una gran presencia en la vida de las personas. . Los jóvenes, son fuertes usuarios de las nuevas tecnologías, especialmente de Internet y de la telefonía móvil. A pesar de los numerosos beneficios de las TIC su rápido y constante crecimiento también ha traído consigo perjuicios, especialmente para los jóvenes y menores, derivados de las nuevas formas de violencia que surgen de la utilización de estas tecnologías, como es el caso del «sexting» (difusión de imágenes de contenido sexual o erótico), el «grooming» (acoso sexual a menores) o el ciberacoso, entre otras.  Nos centramos en analizar un problema que podemos ver cada día más presente, en nuestros/as amigo/as, incluso en nosotros mismos: el ciberacoso, a través del teléfono móvil y de Internet, en el que se ven implicados los jóvenes en sus relaciones de noviazgo.
El ciberacoso es uno de los efectos negativos asociado al mal uso de las TIC que más fuerza está tomando en nuestra sociedad. Se puede definir como una forma de intimidación, acoso y malos tratos por parte de un individuo o grupo hacia otro, implicando el uso de medios tecnológicos como canal de agresión (Ortega & al., 2008; Smith & al., 2008). Entre las conductas que puede realizar la persona agresora se encuentran el envío y difusión de mensajes ofensivos o vulgares, el envío de mensajes amenazantes, la difusión de rumores sobre la víctima, la violación de intimidad, la exclusión social, o la suplantación de la identidad. Las TIC constituyen un elemento importante de las relaciones entre los jóvenes en general, y de las relaciones íntimas en particular, haciéndolos más susceptibles de ser controlados y agredidos por sus parejas. Otro aspecto a tener presente en el estudio del ciberacoso son las diferencias de género ya que los resultados al respecto no son concluyentes. Así, mientras que algunos trabajos no encuentran un nexo estadístico entre ciberacoso y género apuntan a que los chicos (en comparación con las chicas) suelen ser los que cometen más actos de ciberacoso, y las chicas (en comparación con los chicos) suelen ser las víctimas mayoritarias de este tipo de violencia. Existe una  forma diferente de reaccionar entre chicos y chicas a las conductas de ciberacoso que tienen lugar en las relaciones de noviazgo, por ejemplo, analizar si ante una situación de acoso tecnológico en el noviazgo, los chicos tenderían a reaccionar en mayor medida que las chicas implicándose en conductas de ciberacoso, mientras que las chicas tenderían en mayor medida a ignorar o a no responder con este tipo de conductas, o si por el contrario lo que puede estar reflejando este dato es un modo distinto de percibir las conductas de ciberacoso por parte de chicos y chicas.
En general, a medida que va evolucionando la tecnología, las personas se están haciendo más dependientes de ellas para todo; se pueden utilizar, pero de la manera correcta, evitando este tipo de problemas, ya que el comportamiento es dañino, pero el medio también puede intensificarlo. Las formas más efectivas de combatir el ciberacoso son la información sobre el uso de las mismas y la educación por parte de los padres para, como imponer normas adecuadas para la interacción mediante tecnología, darles pequeños espacios de tiempo, y sobre todo, educarles en valores y respeto, ya que las personas están por encima de eso, y pueden aprovechar la tecnología para muchísimas cosas que les serán positivas para sus vidas.

martes, 31 de marzo de 2015

TIC'S en la infancia.

Nuestra sociedad actual y el mundo en general está muy tecnificado y está en continuo crecimiento. Por lo que cada vez, los humanos nos insertamos en este mundo cada vez desde más pequeños. Podemos ver como los niños utilizan los teléfonos móviles y ordenadores sin ningún tipo de dificultad (al contrario que generaciones más mayores nuestras). 
La teconología e Internet tienen importancia en la vida de los niños para afrontar con éxito futuros desafíos de la vida cotidiana. Les aporta habilidades como la empatía, la comunicación asertiva, el pensamiento creativo y crítico, solución de problemas, manejo de emociones, etc. Al igual, pone en acción valores como la solidaridad, amor, paz, responsabilidad, equidad, tolerancia; cualidades como el amor propio y la autoestima o el conocimiento que tiene una persona en general. Gracias a internet los niños puede conocerse ellos mismos, su carácter, sus fortalezas, debilidades, gustos... fortaleciendo de este modo las relaciones interpersonales así como desarrollar la empatía hacia las demás personas, aceptando que hay diferencias pero que podemos interaccionar entre todos. Los niños podran ir tomando decisiones, evaluando opciones y las consecuencias que éstas podrían tener en su propia vida y en la de las personas que les rodea. Desarrollan la creatividad e imaginación.
Somos conscientes de que en muchas escuelas ya se usa el internet para educar a los niños, y que muchos de ellos lo prefieren ya que es una manera distinta y más divertida de aprender; les llama más la atención. Internet sobre todo es una gran oportunidad para acceder a cualquier información, buscar intereses, disfrutar de videos o música, comunicarnos con cualquiera con independia de donde éste. Estamos en una época en la que muchos padres o familiares se tienen que ir fuera a trabajar y gracias a los móviles, programas de internet, o redes sociales podemos comunicarnos con ellos.
No obstante, a pesar de los innumerables beneficios, hay que prestar atención a los riesgos que se pueden presentar, como son la privacidad, el abuso empleo de internet provocando trnatornos visales, obesidad, aislamiento entre otros; o la estafa y abuso psicológico o físico a través de este "bullyng".
Para evitar esto, los padres desde un primer momento, como podemos ver en la mayoría de hogares, establecen una serie de normas, jugando un papel en la educación TIC de sus hijos:


Hasta los 9 años: Explorador


Tu hijo no puede visitar ninguna web de Internet, ni jugar con ninguna APP que tú no hayas revisado previamente, es decir, en tu papel como explorador te has anticipado a los riesgos y has marcado el camino a seguir para proporcionarle sólo entornos 100% seguros en los que pueda jugar y descubrir sin ningún riesgo y en los que no va a necesitar filtros parentales tecnológicos porque siempre irá de tu mano. Va a descubrir Internet y las TIC a través de ti, tú eres quien le dirige y le guía en sus primeros pasos por el ciberespacio. En las últimas edades de esta etapa también le enseñas los códigos de edad de los programas de TV como de los videojuegos (código PEGI) y le hablas de los contenidos que son adecuados a su edad. A estas edades procúrale experiencias lúdicas. La mejor TV y el mejor videojuego eres tú.


Entre 10 y 13 años: Guardián


En este periodo, ya puedes ir "soltándole de la mano" en Internet. Ahora descubrís webs de Internet, APPs y videojuegos juntos. Le enseñas las primeras reglas y normas a tener en cuenta en el uso de la tecnología, como por ejemplo tiempo de uso, horario de juego o en qué lugares de la casa puede o no puede conectarse. Tu labor es la de controlar y supervisar. Vas siempre a su lado y corriges si se sale del camino. Le ofreces experiencias lúdicas y formativas. Estableces los primeros filtros y siempre te da cuenta de lo que ve y hace en Internet, con la misma naturalidad que comentáis cómo ha ido el día en el cole o le cuentas qué tal tu jornada laboral: hablar de las TIC con normalidad en la familia va a prevenir problemas futuros. Sólo le darás autonomía en aquellos entornos confiables y seguros, como las webs o juegos para niños de su edad en la que tú también habrás jugado: establecer un vínculo emocional a través del juego te da una complicidad única con tu hijo. Ya tiene edad de comprender que no todo el mundo es lo que parece ser: es época de empezar a hablarle de los riesgos que puede encontrarse, tanto en el colegio (acoso) como en Internet (ciberacoso).


A partir de 14 años: Maestro/a Jedi


En plena adolescencia, si has cumplido en las etapas anteriores, tu hijo merece que le demuestres que confías en él, dándole más libertad y respetando su espacio si es responsable en el uso de las TIC. Es la época en la que debes dejarte enseñar para que te muestre sus progresos y sus descubrimientos tecnológicos. Él ya conoce "el poder de la fuerza" y el "lado oscuro" de las personas y de Internet. Tu papel es el de sabio Maestro Jedi que siempre está disponible para resolver alguna duda, que siempre le orienta cuando busca una guía a quien imitar y que siempre le asiste cuando necesita ayuda ante un problema que no sabe cómo zanjar. Sé receptivo y permanece de guardia 24h al día, 7 días a la semana los 365 días del año. Al igual que abordas, sin tapujos y con normalidad, los temas propios que pueden darse a estas edades: desde los trastornos alimenticios (anorexia y bulimia), la adicción a drogas o la sexualidad, en Internet debe comenzar a ser consciente de la huella digital que deja, su reputación on-line, y de los límites con respecto a su privacidad, y a la de terceros, que debe salvaguardar y debe hacer respetar.